Palometas
Familia. Berycidae
Cuerpo alargado, más o menos ovoide y comprimidos lateralmente. Escamas carenadas. Cabeza con espinas y crestas óseas. Opérculo con espina robusta posterior. Rostro corto. Ojos redondos y grandes. La boca es grande, oblicua y protráctil. Dientes pequeños y velliformes, también en el vómer y el paladar. Radios espinosos robustos en las aletas dorsal y anal que aumentan de tamaño progresivamente. De cuatro a siete espinas en la aleta dorsal seguidas de radios blandos, y cuatro espinas en la anal. Aletas pectorales grandes. Ventrales en posición torácica y con un radio rígido. Aleta caudal homocerca. Coloración rojiza.
Beryx decadactylus Cuvier, 1829
Palometa roja / Código 3-Alfa: BXD
Cuerpo ovalado, comprimido y alto, aproximadamente la mitad de su longitud. Ligero prognatismo de la mandíbula inferior. Ojo de diámetro mayor que la longitud del morro. El origen de la aleta anal en la vertical del centro de la aleta dorsal o algo más atrasado. Aleta caudal fuertemente ahorquillada, tipo golondrina. Color rojo más intenso en la zona dorsal y con tonos plateados en flancos.

El origen del nombre genérico Beryx se remonta a la Grecia antigua, aunque su uso actual obedece a una reutilización imprecisa realizada por Cuvier en el siglo XIX. En efecto, no existe una conexión taxonómica entre el pez referido en la antigüedad y el nuevo taxón nombrado por Couvier. Una segunda teoría defiende un posible origen en beryllos (término griego para el berilo), en alusión a los reflejos brillantes y colores intensos de estos peces, que evocan la apariencia de una piedra preciosa. Si bien esta explicación podría establecer un puente taxonómico plausible entre el término griego y el género actual, la mayoría de los etimólogos apoyan la recuperación académica de un nombre antiguo. Por otra parte, el epíteto específico significa “diez dedos” (del griego dáktylos –dedos- y el prefijo deka- que multiplica por diez), aludiendo al número de radios blandos de las aletas ventrales. Esta especie se conocen vulgarmente como “palometa roja” (del griego palame -palma de la mano-), por el parecido metafórico con una mano abierta, dada su silueta amplia y plana. La transformación fonéticamente del término derivó en el catalanismo palomida, empleado para referirse a la forma palmeada o de «pala». El término fue posteriormente asimilado por el castellano, que no disponía de un nombre específico para estos peces de cuerpo alto y aplastado, transformándolo en “palometa”. Debido al parecido fonético surge una confusión habitual, ya que se interpreta erróneamente como diminutivo de “paloma”. Finalmente, el adjetivo “roja” no solo alude a su coloración característica, sino que permite diferenciar a estos peces de otros tipos de “palometas”. Habitan aguas profundas, a más 100 metros de fondo.
