Pastinacas

Familia. Dasyatidae

Cuerpo con amplias aletas pectorales que se unen por delante de la cabeza formando un pseudorrostro. Dorso con espinas o tubérculos. Es de las pocas familias de batoideos con especies dulceacuícolas. Pueden presentar más de un aguijón.

Dasyatis pastinaca (Linnaeus, 1758)  
-Chucho- / Código 3-Alfa = JDP

Rostro puntiagudo. Cuerpo de silueta suave poco diferenciado de las alas. Superficie dorsal del cuerpo y la cola liso con una línea central de pequeñas espinas. La longitud de la cola es algo superior a la del disco y habitualmente presenta un solo aguijón, aunque puede haber dos.  Color grisáceo a verde amarillento y con el vientre claro. Reflejos dorados en dorso y cola oscura.

El nombre genérico significa “raya densa” y viene del riego dasys –denso- y batis –raya-, en alusión a su carne más grasa y pesada que la de las “rayas”. El epíteto específico significa “zanahoria” en latín y es nombre que le dio Plinio por la forma de la cola y su semejanza con la raíz del tubérculo mencionado. Se la conoce como “chucho” aunque es término asociado en origen a Myliobaies aquila (ver la explicación para M. aquila). También se conoce como “pastinaca”, debido a una transferencia del lenguaje científico. Es una especie bien conocida por su temida picadura. El aguijón es aserrado por la parte superior y puede quedar incrustado, por lo que requiere cirugía para su extracción. Además, produce una dolorosa picadura y la toxina liberada puede llegar a producir un choque anafiláctico de consecuencias fatales. Es temida por los pescadores desde la antigüedad. Una prueba de este temor la encontramos en la mitología griega, en la que Circe regalo a su hijo una lanza hecha con el aguijón de una pastinaca, y con la que mató a Ulises. Su interés comercial es bajo. 

Pteroplatytrygon violacea (Bonaparte, 1832)
-Raya látigo violeta- / Código 3-Alfa = PLS

 

Se trata de una pastinaca de hasta 80 centímetros de longitud. Rostro redondeado. Cuerpo voluminoso y robusto, bien diferenciado de las alas. Color característicamente violeta y con el vientre oscuro. Tiene un solo aguijón venenoso al inicio de su larga cola.

 

Fotografía cedida por Manuel Fortes

 

El nombre genérico de esta especie es «raya de alas anchas», con origen en la suma de los términos griegos pteron –alas-, platys –ancha- y trygon -denominaban así a las rayas-. El epíteto específico es aclaración del color y en latín significa «semejante al violeta». Es la única pastinaca de hábitos pelágicos. Se localiza en mar abierto, en zonas con más de 100 metros de profundidad. Por ello es inusual su presencia cerca de la costa del golfo de Cádiz, donde se capturan en aguas someras de la costa. Está considerada como de “preocupación menor” por la UICN.

Familia. Myliobatidae

Son las mantas y las águilas que presentan hábitos alimentarios filtradores y predadores, respectivamente. La cabeza está en posición elevada y la parte anterior del cuerpo está bien diferenciada y con forma de disco romboidal bien definida. Las aletas pectorales se unen a la cabeza a la altura de los ojos, que se sitúan en posición lateral. Presentan una única aleta dorsal pequeña sobre la cola, en posición anterior al aguijón. Cola muy larga, sin caudal y con un aguijón largo y aserrado. Piel lisa y mucosa, sin espinas ni dentículos. Las mandíbulas son poderosas con dientes planos y anchos.

Myliobatis aquila  (Linnaeus, 1758)
–Chucho- / Código 3-Alfa = MYL

Hasta de 100 centímetros de longitud, pudiendo alcanzar la cola más del doble del tamaño del cuerpo. Cabeza con el morro redondeado y el hocico poco prominente. La aleta dorsal es corta y está situada a cierta distancia de las ventrales, un poco antes de la espina. Dorso oscuro uniforme.

El origen del nombre genérico está en los términos griegos mylias -piedra de moler- y batis –raya-, en alusión a las placas trituradoras de la mandíbula. El epíteto específico significa «águila» en latín y tendría su origen en la capacidad que tienen de saltar fuera del agua agitando las alas. Respecto al término “chucho” puede aludir a un símil con perros sin raza, ya que no se trata de una «raya normal», según algunos pescadores. También se puede fundamentar el origen de este término en los gruñidos que emiten al sacarlas del agua o en la connotación peligrosa que evoca su picadura y que se relación con el ataque de un perro. Una última hipótesis apunta a que tienen cabeza de perro más que de pescado.