Orden AnguiliformesOsteictios I

Anguilas, morenas y congrios

Familia. Muraenidae

Carecen de escamas. La piel es gruesa con abundante mucosidad y suelen presentar colores vistosos de tipo disruptivo. Línea latera solo en la cabeza. La aleta dorsal recorre el lomo desde la región occipital hasta unirse con la aleta caudal y la anal. Las aletas pectorales solo aparecen en algunos estados larvarios y nunca en los adultos. Las morenas son pacíficas, pero de aspecto amenazador, ya que suelen permanecen con la boca abierta, exhibiendo unas mandíbulas poderosas armadas con dientes fuertes. Además, hay una segunda mandíbula interior protráctil o mandíbula faríngea que utilizan para retener y tragar las presas. Viven en grietas rocosas y arrecifes.

Muraena helena Linnaeus, 1758
Morena / Código 3-Alfa: MMH

Exhibe un llamativo y característico color jaspeado de amarillo. La boca y la abertura branquial son negras. Esta última está formada por varios poros. Las aletas dorsal y anal se repliegan en un surco de la piel.

El nombre genérico tiene su origen en mýraina, que era el nombre de este pez en la antigua Grecia, pero tomó su nombre de los romanos que latinizaron el término a muraena. El epíteto específico tiene un origen desconocido, aunque podría aludir a Helena de Troya, considerada la mujer más hermosa de la mitología griega. Según Ludwig Statius Müller, en su edición de Linneo de 1774, se nombró la especie asociando su belleza y su sabor con el summun que era Helena de Troya: debido a su veteado blanco y negro, este pez es extraordinariamente hermoso, y además tiene la carne más tierna y deliciosa de todos los peces, y por ello se consideraba el plato más exquisito en los grandes banquetes romanos, y se le llama figurativamente Helena. El término «morena» es unívoco y es un préstamo del nombre científico.

Elaboración de «cortezas» con la piel de una gran morena en Sagres (Portugal). Para su elaboración se abre en canal la morena, se sala y se seca al sol. Luego se cortan en tiras y se fríen.

La ausencia de aletas pectorales, la abundante mucosidad de la piel y la capacidad de “esconder” las aletas dorsal y anal les permite vivir entre las rocas y entrar y salir por los agujeros para cazar. Son oportunistas, cazadores nocturnos o carroñeros que no dudan en aceptar comida de buceadores. Esta práctica puede ocasionar mordeduras accidentales que suelen infectarse por las bacterias que contiene su saliva. Los romanos valoraban extraordinariamente su carne afirmando que era el summum bonum de la gastronomía y los ciudadanos más acaudalados llegaban a criar morenas en piscinas para su consumo particular. Plinio relata una anécdota brutal relacionada con esta práctica en la que explica que Vedio Polión, un rico amigo del emperador Augusto y conocido por su crueldad, mantenía enormes estanques de morenas y creía que la carne sabía mucho mejor si se alimentaban con «sangre humana». Por ello, en un acto de crueldad desmesurado, Polión arrojaba a sus esclavos a los estanques de morenas por cualquier falta, hasta que se ahogaban y eran devorados.

 

Familia. Anguillidae

Cuerpo tubular y resbaladizo debido a la abundante mucosidad que produce. Piel con pequeñas escamas embuidas. Línea lateral a lo largo de todo el costado. La mandíbula inferior rebasa la superior. Las aletas pectorales son grandes y se sitúa tras la abertura branquial que forma una pequeña hendidura vertical. La aleta dorsal forma un pliegue carnoso que ocupa aproximadamente 2/3 del cuerpo y se une con la caudal y la anal.

Las “anguilas” son peces catádromos con un ciclo biológico impresionante. Se reproduce en el mar de los Sargazos, desde donde las larvas viajan con la corriente del Golfo más de 4000 kilómetros hasta llegar a los ríos de Europa. Son larvas leptocéfalas y durante su viaje multiplican por diez su tamaño hasta alcanzar unos 70 milímetros. Entre 1 y 3 años después de la eclosión de los huevos, las larvas llegan, asombrosamente, a la desembocadura de los mismos ríos desde donde partieron sus progenitores y en contacto con el agua continental sufren una primera metamorfosis a un nuevo estado larvario (las angulas). Entre los meses de noviembre y diciembre las larvas entran en los cauces fluviales y mientras algunas permanecen en aguas salobres correspondientes a los tramos bajos y estuarios, otras remontan los ríos. A partir de entonces las larvas se transforman en juveniles (angulas amarillas). Esta distribución espacial es clave en la determinación de los sexos cuando se convierten en adultos y alcanzan la madurez sexual (anguila plateada). Pasado un periodo de unos 6 a 12 años, entre las anguilas que permanecen en aguas salobres predominan los machos con tallas superiores a 30 cm. En el caso de los ejemplares que han alcanzado la zona alta de los cauces con agua dulce, pasados de 10 a 30 años hay un predominio de hembras con tallas superiores a los 50 centímetros. Pasado de 6 a 30 años desde la colonización de los cauces fluviales por las larvas los adultos dejan los ríos entre los meses de agosto y noviembre para volver al mar de los Sargazos a criar. Otro hecho sorprendente es la transformación de los juveniles en adultos para la preparación de su viaje de vuelta a los Sargazos. En primer lugar, sus ojos se desarrollan hasta un tamaño enorme que les permite ver en la oscuridad de las profundidades abisales por las que viajan. Por otro lado, las gónadas crecen tanto que ocupan el espacio del tubo digestivo, por lo que éste se atrofia y dejan de comer. De esta manera, las anguilas tienen que agotar las reservas de grasa acumuladas para sobrevivir en su viaje al transformarse en un vector genético que solo vive para nadar y procrear cuando llegue al Mar de los Sargazos.

Figura de «El Periódico» (en línea: https://www.elperiodico.com/es/medio-ambiente/20161016/el-largo-viaje-de-las-anguilas-5502832)
 
Anguilla anguilla (Linnaeus, 1758)
Anguila / Código 3-Alfa: ELE

“En Peligro Crítico” de extinción.

Cabeza pequeña y afilada. Cuerpo comprimido lateralmente desde la zona central hasta la cola. La coloración es gris oscura en los adultos y verde oliva en inmaduros, mientras que las angulas (juveniles) son translúcidas. Los juveniles presentan una coloración plateada y su morfología es tan diferente a los adultos que se han llegado a considerar especies distintas (anguila plateada y anguila gris).

Mercado de Monte Gordo (Portugal)

Tanto el nombre científico como el término “anguila” vienen del latín anguis -culebra- y el sufijo diminutivo –illa, en alusión al parecido con una serpiente. Es una captura de alto valor económico pero son las larvas (las angulas) las que llegan a adquirir precios prohibitivos en los mercados, disparando la codicia que ha esquilmado sus poblaciones. Esta situación ha obligado a tomar medidas de gestión mediante un Plan Estatal General y 12 Planes Específicos por Comunidades Autónomas. Como consecuencia, su pesca está terminantemente prohibida en toda Andalucía y en cualquier fase de su ciclo biológico, aunque nuestro país vecino lo permite. Estas contradicciones legislativas internacionales son un gran problema de conservación, ya que la biología y la ecología no entienden de fronteras.

 

Familia. Congridae

Cuerpo comprimido posteriormente y con la línea lateral disgregada en poros sobre la cabeza. Ésta es cónica y presenta la mandíbula superior más larga que la inferior. Dientes cónicos en ambas mandíbulas, en el paladar, en el vómer y con dientes faríngeos. Aberturas branquiales grandes y situadas delante de la base de las aletas pectorales. La aleta dorsal empieza detrás de la inserción de las pectorales y es confluyente con la anal y con la aleta caudal, que está muy reducida.

Ariosoma balearicum (Delaroche, 1809)
–Congrio balear- / Código 3-Alfa: ARB

Cuerpo alargado, cilíndrico y comprimido en el extremo caudal. Longitud preanal superior al 40% de la longitud total. Hocico ligeramente prominente con la comisura bucal alcanzando el borde anterior del ojo. Éste es grande y con el espacio interorbitario muy estrecho. Origen de la aleta dorsal en la vertical que pasa por la base de las pectorales. Color marrón ocre con reflejos plateados o dorados en la mitad inferior de los flancos. Aletas dorsal, abdominal y caudal bordeada de negro. Es característica la presencia de una banda naranja encima del iris y el color rojo de las aletas pectorales.

Fotografía cedida por Jose Antonio Olivares Peña

El nombre genérico significa “cuerpo de barrena” y viene del griego aris –barrena- y soma -cuerpo-, en alusión poco clara a la forma del pez. El epíteto específico alude a la localidad tipo donde se describió la especie mediante el sufijo –icum que denota pertenencia, en este caso a las Islas baleares. El nombre común obedece al parecido razonable con Conger conger pero toma el nombre específico como adjetivo para diferenciarlo del “congrio”. También se le conoce como “varga” si bien es un término difícil de explicar. En este sentido, Colominas advierte que se trata de una palabra antigua y dialectal, rara y de significados varios y algo inciertos. No en vano, dedica cuatro páginas de su diccionario etimológico a analizar el origen del término y solo se halla una relación ictiológica en base a la descripción de una forma de pesca denominada «Barga».

Conger conger Linnaeus, 1758)
–Congrio- / Código 3-Alfa: COE

Cuerpo cilíndrico con la cola comprimida lateralmente. Escamas pequeñas e imbuidas en la piel. Cabeza grande con hocico prominente y labios carnosos. Color oscuro de tono grisáceo azulado, con el vientre blanco y un ribete negro en las aletas. 

El nombre científico es una tautonimia derivada del griego gongros que era nombre de estos peces en la antigua Grecia. El término “congrio” es una popularización del anterior que queda recogida desde el siglo XIV. En Andalucía también se le conoce como “safio”, en alusión a la blancura de su carne, ya que es palabra de origen árabe que proviene de safi –puro-. Un tercer nombre es “zafio”, posiblemente originado por el aspecto tosco del pez. Son territoriales y puede presentar un comportamiento intimidatorio bajo el agua. Sus potentes mandíbulas deberían imponer precaución por si solas pero además, al morder giran sobre sí mismos para arrancar la carne de sus presas. Este comportamiento puede suponer una lesión importante en un ataque de un adulto, si tenemos en cuenta que una hembra puede superar los 3 metros y los 60 kilos de peso. Su carne es blanca y suculenta pero están poco valorados en el golfo de Cádiz (en Huelva no se comercializan). La talla biológica para esta especie es de 58 cm y la talla comercial de 500 gr/unidad. En mercado se llega a diferenciar entre congrio gris y congrio negro pero parece ser la misma especie adaptada a diferentes profundidades. En pesquerías de profundidad los ejemplares son totalmente negros («congrio negro») y su contenido en grasa es mayor, convirtiéndolos en una captura más sabrosas y cotizadas que el congrio de menos profundidad («congrio gris»).

Familia. Nettastomatidae

Pequeña familia adaptada a grandes profundidades. El cuerpo es muy largo, con una línea lateral bien definida y sin escamas. La cabeza es estrecha y alargada. La boca es grande, con aspecto característico de pico de pato. El maxilar suprior presenta un tentáculo carnoso y rebasa la mandíbula inferior. Los dientes se disponen irregularmente en hileras, también en el vómer. No presentan aletas pares. La dorsal y anal son altas, alargadas y confluyentes con la aleta caudal.

Son conocidos vulgarmente como “anguilas de boca de pato”, traducción del nombre de la familia en alusión a la forma del hocico. El  origen etimológico está en el griego netta/nessa –pato- y stoma –boca-. 

Venefica proboscidea (Vaillant, 1888)
-Anguila pico de pato- / Código 3-Alfa: —

Cabeza y hocico muy largos. Ojos grandes y redondos. Dorso de color castaño. Los costados y el vientre gris claro. El inicio de la aleta dorsal está bastante retrasado respecto a las aberturas branquiales.

El género fue descrito como Nettastomella y posteriormente se cambio a Facciolella, ya que se trataba de un nombre preocupado. Se trata de una alusión cariñosa a Luigi Facciolà, mediante el sufijo –ella. El epíteto específico significa “pico agudo” y viene del griego oxy –agudo, afilado- y rhynchus -hocico, pico-, en alusión a su largo y delgado hocico. El nombre común obedece al parecido relativo con las anguilas y a la forma del hocico.